Aunque muchos aceptan que las anécdotas de Eliano sobre los animales raramente se basan en la
observación directa, siendo la mayoría tomadas de otras fuentes escritas (como Plinio el Viejo),
en realidad esto no es más que una de las tantas especulaciones
diseminadas por la literatura textual académica, pero que carece
de ninguna prueba documental ni científica. No existe ninguna
prueba digna de consideración suficiente para descartar la
posibilidad de que Eliano haya realizado viajes y observaciones
directas. Si bien es cierto que él mismo en ocasiones afirma
estar hablando por boca (o escritos de otros) no debe deducirse de ello
que es así para todo el conjunto de la obra. Eliano muestra un
estilo bastante científico dentro de lo esperable -teniendo en
cuenta en la época en la que escribe-, dando muestra de ello en
muchas ocasiones cuando usa un lenguaje duditativo y
probabilístico que podríamos llamar hasta cierto punto
escéptico, aunque bien es cierto que en otras ocasiones se
muestra bastante crédulo con algunas historias (quizás
con aquellas que de alguna manera pudo corroborar o conocer de primera
mano). En cualquier caso, y como es sabido, el trabajo de Eliano se
convirtió durante la Edad Media en una de las fuentes
principales para el estudio de la naturalezay la creación de
bestiarios medievales. Los códices en griego más antiguos
conocidos (según el stemma de la obra actualizado) son: L = Laur. 86,7 (ss. XII-XIII), V = Parisiens. suppl. 352 (s. XIII) y P
= Parisiens. 1756 (s. XIV). Para esta incursión a su cita sobre
la Atlántida trabajaremos con una de las ediciones latinas
más importantes y antiguas, lade Lyon, 1562, basada en la anterior de Petrus Gillius de 1533.
"...
qui ad Occeanum habitant fabulose exaggerant, ut dicant Atlantidis
reges ex Neptuni semine ferre in capite arietum masculorum toenias,
indicia principatus, illorumque uxores crines ferre, foeminarum piscium
arietum indices principatus..." (Aeliani de Animal. De Marinis
Arietibus. Liber XV. Cap. 11. Edición utilizada: Eliano, Claudio. De
historia animalium libri XVII Lyon . 1562 . p. 424.)
"...
los que junto al Océano habitan exageran fabulosamente, de
tal modo que dicen que los reyes de la Atlántida descendientes
de Neptuno (Poseidón)
llevan en la cabeza cintas de los carneros
machos, (que son) indicios de principado, mientras sus esposas llevan
las crines de las hembras de los peces carneros (que es) su indicio de
principado. ..." - (Traducción metafrástica de Georgeos Díaz-Montexano, 2004).

Fragmento de De
historia animalium, Liber XV. Cap. 11 con la referencia a los reyes de la Atlántida
En
esta curiosa y a la vez preciosa cita, vemos como Eliano la precede de
un comentario muy revelador para nuestra tesis sobre la
Atlántida como un emporio Ibero-Mauretano (quizás
Tartesio-Líbico o Turdetano-Tingitano), pues podría ser
un indicativo del verdadero origen de la fuente, que bien podría
ser algún lugar de las costas atlánticas de
Andalucía. La pista la hallamos justamente en ese
comentario:
"...los que junto al Océano habitan exageran fabulosamente...". Desde tiempos inmemoriables es proverbial la ideosincrasia de los andaluces o tartessios como gente dada a la
"exageración fabulosa".
Existen varios escritos medievales que así lo acreditan, y en
cualquier caso, es de sobra conocido que las costumbres e ideosincrasia
de los pueblos no se adquiere de la noche a la mañana. Con este
comentario Eliano nos podría estar ofreciendo una preciosa pista
sobre el origen andaluz, probablemente gaditano, de la cita sobre los
reyes de la Atlántida. Sea como fuere, no cabe duda alguna de
que Eliano nos está hablando de que la información
proviene de gente que habita junto a las costas del Océano
atlántico, y si bien podría estar refiriéndose a
los
mauretanos, ese comentario que señala el caracter de estas gentes como dados a la
"exageración fabulosa", más bien parece apuntar a los
gaditanos,
o andaluces habitantes de las riberas del mar atlántico.
Una vez determinado el posible origen de la
fuente como gaditano o turdetano, o en cualquier caso, según el
mismo Eliano de gente que
"habitaba junto al Océano",
pasemos ahora a la cita en cuestión. Como hemos visto la referencia
alude sencillamente a unas costumbres que tenía los reyes de la
Atlántida, descendientes de Poseidón (que para los
romanos es Neptuno), de ceñirce la cebeza los hombres de
origen regio o principezco con cintas hechas del animal conocido como
carnero de mar, y las mujeres con las crines de las hembras del
mismo animal.
Lo revelador de la cita -con idependencia de que Eliano
parezca dudar de la veracidad de la misma- es que estamos ante otra
referencia a la Atlántida de Poseidón, externa a
Platón, y que -según Eliano- tiene su origen en
tradiciones o leyendas de marineros habitantes de las costas del
Océano atlántico, o sea de una fuente
ajena a Platón que sin dudas ofrece un espaldarazo al caracter de "historia
verdadera" (Alêthino Logon), sostenido por Platón, en el
sentido de que no era una fábula o ficción ni un mito
creado por él o por Solón, como afirma Platón en
sus dos célebres diálogos.
Los Carneros del Mar. Animales sagrados de los AtlantesEn la
época en que escribe Eliano Gadira era la ciudad más
importante de las costas del Océano Atlántico, y varios
autores de renombre -anteriores y contemporáneos- aluden
frecuentemente en sus escritos historias igualmente fabulosas y
exageradas con escenario en las costas de Gades o Cádiz, sobre
pulpos y murenas gigantes, tritones (hombres marinos hijos de
Poseidón) que "fueron vistos", entre otras especies reales, extrañas y monstruos marinos variados, no
existiendo prácticamente nada escrito -semejante- sobre las
costas atlánticas de Mauretania. De hecho, esta misma especie
del "Carnero de Mar" es descrita por Plinio en las costas del
Océano atlántico de la parte de Europa (Histaria Natural. Plinio el Viejo; 9.4), y no olvidemos que es
Plinio precisamente una de las principales fuentes (sino la más)
usadas por Eliano.
En
cuanto a este enigmático "Carnero de Mar", los autores modernos
no se ponen de acuerdo en su identificación. Este extraño
animal es descrito por Plinio como una especie de
mostruo marino muy
peligroso para la navegación, algunos piensan que era un tipo de delfín conocido como "bootskopf", que tiene encima del ojo
un punto blanco, encorvado de una manera similar al cuerno de un
carnero, otros sin embargo creen que era un tipo de Orca, y por último tenemos los testiminios de
Juba y
Pausanias
de que el "Carnero de Mar" tenía grandes dientes o colmillos, lo
que hace sospechar estemos ante un tipo de León Marino, Morsa, o
cualquier otra foca gigante, quizás se trate de uan especie ya
extinguida incluso. No obstante, la hipótesis con mayor
éxito es la de que se trata de la orca (Orcinus orca),
también conocida como
orca común, ballena asesina, gladiador, orca gladiador, espartón, y bufeo de mascarilla,
y que desde tiempos inmemoriables frecuenta las costas
Atlánticas y en especial las del estrecho de Gibraltar y Golfo
de Cádiz. Esta hipótesis se sustenta fundamentalmente en
la cita de Plinio (Histaria Natural. Plinio el Viejo; 9.4) quien dice
de este "Carnero de Mar" que en realidad solo tenía una mancha
blanca como representación de un cuerno(
2),
y la orca presenta precisamente esas manchas blancas en el lugar donde
deberían estar los cuernos, o sea, justo detrás de los
ojos.
Pero
a pesar de todas estas propuestas, no debemos olvidar el detalle
señalado por Eliano de que estos "Carneros" a los que llama
'Piscis' (o sea, peces) tenían crines, o sea, cabellera o melena
(lit. "pelaje en la cabeza"), pero hasta donde sabemos, ningún
pez presenta crines de ningún tipo ni nada que se le parezca,
sólo algunas especies de las familias
Otariidae,
Phocidae y
Odobenidae presentan cierto tipo de pelaje aunque nunca abundante. En cualquier caso, este detalle sobre las crines de estos
carneros marinos
usados como distinción por los reyes de la Atlántida,
unido al de los dientes o colmillos indicados por Juba y Pausanias,
refuerza la idea de que estemos ante una especie (posiblemente ya
extinguida), más cercana a los leones marinos, focas, pero sobre
todo a las
morsas,
pues son estas las únicas especies marinas que además de
notables colmillos presentan cierto pelaje. Sí algo sí
tenemos claro es que el "Carnero de Mar" que describe Plinio y que
con toda probabilidad parece ser la Orca no es el mismo "Carnero del
Mar" de Eliano, más semejante a una morsa.
Morsa atlántica (Odobenus rosmarus rosmarus)
Aceptando
pues a estos mamíferos marinos de las familias de los Odobenidae
como los que más se acercan a la descripción de Eliano,
es decir, como los mejores candidatos para el "Carnero" de mar de los
reyes Atlantes, según Eliano, esto nos plantea otra
cuestión no menos interesante. El punto de habitat más
cercano -en la actualidad- de estas especies marinas, en especial
de la Morsa atlántica (
Odobenus rosmarus rosmarus),
que es la que más se acerca a las descripciones de Juba,
Pausanias y Eliano, se encuentra en las costas de Groenlandia; si
la identificación es correcta (como parece), y estamos ante esta
misma especie marina, u otra subespecie quizás extinta
,
entonces podemos pensar que en los tiempos antiguos, al menos desde
Pausanias hasta Eliano, era posible que estos animales fueran capaces
de acercarse hasta las costas atlánticas europeas cercanas al
estrecho de Gibraltar, puesto que todas las fuentes anteriores a
Eliano identifican las regiones de los pueblos Atlantes con las
costas occidentales atlánticas de Europa (desde
Iberia hasta quizás las Islas Británicas, Irlanda y
Escocia, según se deduce de Diodoro Sículo) y Marruecos,
pero esto supondría aceptar también que en dicha
época el clima de las costa de Iberia y Marruecos occidental era
entonces considerablemente más frío que en la actualidad.
En cualquier caso, la tradición que recoge Eliano sobre la
costumbre de los reyes y reinas de la Atlántida de usar la piel
y el pelaje de estos "Carneros de Mar", o quizás Morsas, no
implicaría necesariamente que estos animales descendieran hasta
latitudes más cálidas como las costas de Iberia y
Marruecos sino que los Atlantes eran capaces de alcanzar en sus
navegaciones latitudes más frías como podrían ser
las costas de Groenlandia o Noruega, dos de los puntos del
Atlántico usados como habitat natural por esta especie desde
hace muchos miles de años.
Sabemos por Avieno, que los
antiguos marinos tartessios eran capaces de llegar hasta las costas de
los mares del norte de Europa, y no existen motivos suficientes para
descartar estos hechos, máxime ahora que recien hemos conocido
la noticia de que estudios genéticos realizados sobre
poblaciones de las islas Británicas e Irlanda demuestran que sus
más antiguos ancestros, de hace más de 6000 años,
se remontan a antiguos marineros o pescadores provenientes de la
península ibérica, lo que demuestra la gran capacidad que
ya tenían los habitantes de las costas Atlántica de
Iberia en aquellas fechas tan temparanas. En otro artículo
analizaremos en profundidad las diversas pruebas científicas
(arqueológicas, escriptológicas y genéticas) que
demuestran la existencia en la península ibérica de una
civilización bastante desarrollada -más propia de las
civilizaciones marítimas de la Edad del Bronce- en época
tan antiguas como finales del Paleolítico y princios del
Neolítico, cuando la mayoría de las culturas de la tierra
aún no habían salido de la Edad de Piedra.
Recapitulando:
como decíamos al principio, lo revelador de la cita -con
idependencia de que Eliano
parezca dudar de la veracidad de la misma- es que estamos ante otra
referencia a la Atlántida de Poseidón, externa a
Platón, y que -según Eliano- tiene su origen en
tradiciones o leyendas de marineros habitantes de las costas del
Océano atlántico, y esto mire como se mire, y puesto que
no se puede demostrar de ningun modo que Eliano se haya inspirado en
Platón para inventarse esta cita, se trata pues de una fuente
ajena a Platón que permite corroborar, al menos, que
existían tradiciones en las costas atlánticas del
Océano sobre la Atlántida como un imperio o reino
gobernado por reyes que se creían descendientes del dios de las
aguas Poseidón, tal y como describe Platón en el Timeo y
en el Critias, lo que ofrece un espaldarazo al caracter de "historia
verdadera" (Alêthino Logon), sostenido por Platón, en el
sentido de que no era una fábula o ficción ni un mito
creado por él o por Solón, como afirma Platón en
sus dos célebres diálogos. Para que después sigan
diciendo los pseudoescépticos y fundacientíficos,
antiatlantistas y demás enemigos de Platón, que no
existen fuentes primarias o documentos históricos ajenos a
Platón que hablen de la Atlántida. Sigo esperando -con
paciencia- que algún día sean capaces de entonar un
sincero y sentido "mea culpa"... Creo que tendré que sentarme...
1-
Claudio Eliano o Claudius Ælianus (c. 175 - c. 235), nacido en
Praeneste; autor y profesor de retórica romano que
floreció durante el gobierno de Septimio Severo (entre el
172-211 d.C.).
Saber más sobre Claudio Eliano.
2-
"... grassatur aries ut latro et nunc grandiorum navium in salo
stantium occultatus umbra, si quem nandi voluptas invitet, expectat,
nunc elato extra aquam capite piscantium cumbas speculatur occultusque
adnatans mergit. .." (Histaria Natural. Plinio el Viejo; 9.4)